
Antes del siglo XX, cuando la población se concentraba en las áreas rurales, casi todas las casas de este entorno seguían estos criterios; la gente vivía más en contacto con la Naturaleza y había menos comodidades; para disponer de calefacción era necesario ir a recoger leña al bosque, y el campesino pronto aprendió -hemos tenido cientos de años para hacerlo- que necesitaba recolectar menos leña si orientaba la fachada principal de su casa hacia el sur, pues el sol da de esta forma todo el día y la temperatura en el interior durante el invierno es mucho más elevada que si se le da una orientación diferente.
Con el tiempo, las técnicas fueron perfeccionándose: arcadas en la parte frontal de la casa -paran el sol en verano pero lo dejan entrar en invierno-, tejados de césped, ventilación cruzada y otras técnicas que arquitectos bioclimáticos de hoy en día han rescatado de la memoria colectiva. Fue la industrialización, la construcción masificada de viviendas en el entorno urbano y la abundancia de recursos fósiles los que nos hicieron dejar de lado estas prácticas milenarias.
Esto, en referencia al bioclimatismo pasivo. Pero el desarrollo de la tecnología también nos ha abierto las puertas a otras ventajas: la creación de tecnologías basadas en las energías renovables, que antes no existían, como la energía solar térmica, que nos permite aprovechar el calor del sol para generar agua caliente y para la calefacción. La fabricación de pellets a base de residuos forestales y la optimización de las calderas que consumen estos combustibles también supone un avance a nivel de eficiencia frente a su origen, el hogar de leña. Existen otras posiblidades, como verán en el menú de la izquierda.
Gran Bretaña ha desarrollado una vivienda unifamiliar de cero emisiones que podría convertirse en una “plantilla” a utilizar para construir en masa.
→ Los arquitectos no integran energía fotovoltaica en sus edificios por desconocimiento o por miedoLos arquitectos no integran energía fotovoltaica en sus edificios por desconocimiento o por miedo, según aseguró hoy la doctora en ciencias físicas e investigadora titular del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) Nuria Martín Chivelet, que coordina esta semana un encuentro sobre la 'Integración arquitectónica de la energía fotovoltaica' en la Universidad Internacional de Andalucía.
→ Los arquitectos no integran energía fotovoltaica en sus edificios por desconocimiento o por miedoLos arquitectos no integran energía fotovoltaica en sus edificios por desconocimiento o por miedo, según aseguró hoy la doctora en ciencias físicas e investigadora titular del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) Nuria Martín Chivelet, que coordina esta semana un encuentro sobre la 'Integración arquitectónica de la energía fotovoltaica' en la Universidad Internacional de Andalucía.
→ El nuevo concepto alemán de casa eficiente: la casa pasivaLo que los alemanes llaman “casa pasiva” es una casa que aprovecha características del bioclimatismo, como la orientación hacia el sur, para el mejor aprovechamiento de la radiación solar, en combinación con un cierre hermético de todo el habitáculo, que es ventilado gracias a un sistema especial para renovar el aire. No utilizan calderas.